El Ministerio de Salud de Brasil informó de que el número de muertes por coronavirus en el país ya llegó a 5.017, lo que supone un aumento de 474 en las últimas horas, y que los casos confirmados ascienden ahora a 71.886.

La cifra de decesos es la mayor en una sola jornada en el país y lo mismo ocurre en relación al aumento de los contagios, que fueron 5.385 nuevos desde este lunes.

El número de muertos en Brasil ha superado en esta jornada a los ya contabilizados en China, donde se originó la pandemia y que son 4.643, según los datos oficiales divulgados por ese país y que constan en el balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La cifra de personas muertas, sin embargo, podría ser peor, ya que, de acuerdo al Ministerio de Salud de Brasil, existen 1.156 fallecimientos a la espera de los resultados de los análisis de laboratorio y se sospecha que podrían obedecer a casos de coronavirus.

El balance dice también que, hasta hoy, 32.544 de los pacientes tratados en el país por el patógeno ya se han recuperado.

“¿Qué quieren que haga”

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, volvió a desdeñar la pandemia y en respuesta a la aceleración de los contagios respondió: “Lamento, pero ¿qué quieren que haga?”.

El mandatario contestó así a periodistas que le consultaron en relación a la creciente incidencia del COVID-19 en el país.

“¿Y entonces?”, agregó Bolsonaro frente a la insistencia de los periodistas, para agregar que aún cuando su segundo nombre es Mesías, no es capaz de “hacer milagros”.

Bolsonaro también dijo lamentar la situación sanitaria del país, expresó su “solidaridad a las familias que perdieron seres queridos” y consideró que “así es la vida”.

“Mañana seré yo. Lógicamente, uno quiere tener una muerte digna y dejar una buena historia”, apuntó Bolsonaro, uno de los mandatarios más escépticos del mundo en relación al coronavirus y quien llegó, en algunas ocasiones, a calificar a la COVID-19 de “gripecita”.

Asimismo, consideró que las 474 muertes comprobadas este martes pudieran corresponder a “personas que fueron infectadas hace dos semanas” y reiteró que, en su opinión, “el virus va a afectar al 70% de la población”, lo cual “es infelizmente una realidad”.

Bolsonaro, quien se ha enfrascado en polémicas con gobernadores y alcaldes que han declarado cuarentenas y otras medidas de reclusión que él censura, destituyó hace diez días al hasta entonces ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, quien defendía esas medidas.

El nuevo titular de esa cartera, Nelson Teich, reconoció este martes que los últimos datos sobre la situación en Brasil indican que “la curva viene creciendo y hay un agravamiento, una evolución de la curva hacia arriba”, lo cual consideró que es “una tendencia”.

Fuente: El País