El 9 de Julio se celebra en Argentina la Independencia por una desición tomada en 1816 por el congreso de Tucumán que fué una asamblea soberana que al mismo tiempo se desempeñó como tribunal, poder legislativo y constituyente. Fue convocada por un acuerdo establecido en el Estatuto de 1815 y sesionó en dos lugares distintos: desde el 24 de marzo de 1816 al 16 de enero de 1817 lo hizo en la ciudad de San Miguel de Tucumán, y posteriormente en la ciudad de Buenos Aires, entre 12 de mayo de 1817 y el 11 de febrero de 1820. Los actos propiamente constituyentes del congreso fueron: el Acta de declaración de la independencia, (9 de julio de 1816); el Manifiesto que hace a las Naciones el Congreso General Constituyente, (25 de octubre de 1817); el Reglamento Provisorio para la dirección y administración del Estado, (3 de diciembre de 1817) y la Constitución de las Provincias Unidas de Sud-América (22 de abril de 1819).

El 15 de abril de 1815, una revolución terminó con el gobierno centralista del Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, general Carlos María de Alvear. Los revolucionarios exigieron la convocatoria de un Congreso General Constituyente. Inicialmente se enviaron diputados de todas las provincias iniciando las sesiones el 24 de marzo de 1816. Cada delegado representaba 15.000 habitantes.

Sin embargo la situación de los patriotas independentistas en su frontera noroeste no estuvo asegurada hasta que en marzo de 1816 el general porteño José Rondeau aceptó firmar el Pacto de los Cerrillos con el caudillo salteño (Salta incluía a Jujuy y Tarija) Martín Miguel de Güemes. A partir de ese momento, las fuerzas de Güemes sostuvieron la lucha en el frente norte, liberando a los ejércitos del gobierno nacional para que, al mando del general José de San Martín, pudieran avanzar contra sus enemigos más allá de la Cordillera de los Andes hacia Chile y luego hasta Perú. Mientras tanto, el caudillo José Gervasio Artigas y sus aliados defendían el territorio de las incursiones portuguesas,3 pese a las actitudes ambiguas de los gobernantes porteños.

Rivadavia logro unificar los festejos del 25 de mayo y el 9 de julio un mismo dia por una acción meramente subjetiva aseverando que: se irrogagaban perjuicios hacia el comercio e industria. Pero que gracias a Juan Manuel de Rosas, durante su segundo gobierno, y a punto de celebrar los 20 años de la Declaración de la Independencia, dispuso mediante un decreto promulgado el 11 de junio de 1835, que la celebración del 9 de julio debía hacerse con los mismos preceptos que el 25 de mayo.

Se reproducen aquí los artículos 1º y 2º del mencionado decreto:

Art. 1º- En lo sucesivo el 9 de julio será reputado como festivo de ambos preceptos, del mismo modo que el 25 de mayo; y se celebrará en aquel misa solemne con Te-Deum en acción de gracias al ser Supremo por los favores que nos ha dispensado en el sostén y defensa de nuestra independencia política, en la que fuese posible, el muy Reverendo Obispo Diocesano, pronunciándose un sermón análogo a este memorable día.
Art. 2º- En la víspera y el mismo día 9 de julio , se iluminará la ciudad, la Casa de Gobierno y demás edificios públicos, haciéndose tres salvas en la Fortaleza y buques del Estado, según costumbre.12

Pasando a nuestro segundo fin notarial, queremos compartirles música. Traemos una canción que habla  un poco de las luchas que preceden esta independencia y refleja el fiel caracter tunante de la monarquía española de esa epoca: 

Aguila de Trueno 1 y 2 del disco Kamikaze de Luis Alberto Spinetta es en honor a Tupac Amaru Lider “Indigena” que fué brutal y cobardemente asesinado a manos del mismo reynado del cual se declaró la formal ruptura de los vínculos de dependencia política .
La historia, poco más que deshonrrosa, describe como lo obligan al mestizo José Gabriel Condorcanqui Noguera, llamado igualmente José Gabriel Túpac Amaru a ver morir sus amigos, hijos mayores y esposa, en ese orden, pero que, luego de torturarlo y descuartizarlo también se dedican exterminar y perseguir su raza (como si no lo vinieran haciendo) “por las dudas” otras tribus alpinas también se sublevaran, cosa que sí sucedió.

La fama de Túpac Amaru II se extendió a tal punto que los indígenas sublevados en el llano de Casanare, en la región de Nueva Granada, lo reconocieron como “rey de América”.

Movimientos posteriores invocaron el nombre de Túpac Amaru II para obtener el apoyo de los indígenas, caso entre otros de Felipe Velasco Túpac Amaru Inca o Felipe Velasco Túpac Inca Yupanqui, quien pretendió levantarse en Huarochirí (Lima) en 1783. La rebelión de Túpac Amaru II marcó el inicio de la Etapa Emancipadora de la historia de Perú.

Esta gran rebelión produce una fuerte influencia sobre la Conspiración de los tres Antonios, indicios descubiertos en Chile el 1 de enero de 1781, en pleno desarrollo de la insurrección. Los conspiradores se animaron a actuar gracias a las noticias de los avances de Túpac Amaru II en el Virreinato del Perú.

Para terminar de enrrollar el hilo central del escrito: estamos seguros que no queremos dejar pasar esta oportunidad para escuchar el relato de lo sucedido en torno a nuestra Revolución por la exquisita interpretación del grupo Cientificos Del Palo que re-construyen delicadamente aquella fecha patria haciendo sonar fuerte algo más que acordes y ritmos: nuestro sentir nacional!

 

 

 

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