Un 02 de abril, hace 38 años, en el marco de la última dictadura militar, barcos argentinos desembarcaban en las Islas Malvinas con el objetivo de recuperar la soberanía de las tierras ocupadas por Reino Unido. En estos barcos se encontraban miles de jóvenes de apenas 17 años que habían sido pobremente formados y equipados para ir a enfrentar al ejército inglés. Sin embargo, en esos barcos no iban sólo hombres. En la Guerra de Malvinas también participaron mujeres.

Luego de años de ser completamente invisibilizada, la participación de las mujeres en la historia argentina cobra cada vez más relevancia. En el caso de la Guerra de Malvinas, fueron ellas quienes curaron, contuvieron y cuidaron a los soldados y, como ellos, también fueron víctimas de la guerra.

Alicia Panero, en el año 2014, publicó “Mujeres Invisibles”, donde, por primera vez, se recuperaron las voces de las mujeres que vivieron en carne propia la guerra y se dieron a conocer las atrocidades que atravesaron. Además de los traumas propios del conflicto bélico, esas niñas de entre 17 y 21 años, estudiantes de enfermería, también sufrieron violaciones, maltratos físicos y psicológicos y todo tipo de humillaciones por parte de tenientes y oficiales.

En este contexto mundial, en el que lxs trabajadorxs de la salud son reconocidxs y aplaudidxs cada noche, cabe recordar, también, a todas las enfermeras, médicas, instrumentadoras quirúrgicas y estudiantes, que le salvaron la vida a miles de jóvenes allá en Malvinas por el año 1982. Las mujeres que fueron a la Guerra nunca tuvieron ni reconocimiento ni contención social, y mucho menos reparaciones económicas de ninguna índole. Su historia, directamente, fue borrada y ocultada. El libro de Panero es un primer acercamiento al rol asignado a las mujeres en los relatos de los sucesos históricos porque nos muestra que las mujeres de Malvinas no fueron sólo humilladas en las Islas, sino también, ignoradas a su regreso. La historia de la humanidad está plagada de silencios sobre la participación de las mujeres y Malvinas es sólo un ejemplo más. En Argentina todavía existe una importante deuda con los soldados de Malvinas, pero, también, con esas mujeres que los acompañaron y cuidaron.

Fuente: Revista Resistencias