Close Menu
  • Inicio
  • TEMAS
    • Política
    • Cultura
    • Ciencia y Tecnología
    • Deportes
    • Economía
    • Derechos Humanos
    • Medio Ambiente
    • Humor
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube Spotify WhatsApp TikTok
  • Inicio
  • TEMAS
    • Política
    • Cultura
    • Ciencia y Tecnología
    • Deportes
    • Economía
    • Derechos Humanos
    • Medio Ambiente
    • Humor
martes, enero 13 YOUTUBE
a galena 99.5 | Radio FMa galena 99.5 | Radio FM
Noticias
  • La Navidad no llega a 60% de los hogares. «El árbol: sin regalos para el pueblo pero negocios y coimas para los políticos corruptos»
  • El Negocio que Parte a Mendoza y nos Deja sin Agua a los Argentinos
  • La Justicia declara inconstitucional el decreto de Milei que vetó la Ley de Emergencia en Discapacidad
  • Alto al Fuego en Gaza: Un Respiro de solo 72 hs en Medio del Genocidio Palestino
  • RESERVAS DE ENERGÍA CHINAS CON IA VS INSTALACIONES DE ENERGÍA ESTADOUNIDENSES
  • Alerta por ciclogénesis en Córdoba y Traslasierra: se esperan lluvias intensas y vientos fuertes
  • Cierre de listas en Córdoba: fragmentación, rupturas y la candidatura de Natalia de la Sota como protagonista
  • Trump promete una paz «justa y duradera» a Ucrania en reunión con Zelensky y líderes europeos
  • Investigadores Argentinos Desarrollan una Estrategia Innovadora para Potenciar la Inmunoterapia contra el Cáncer Colorrectal
  • CONOCIENDO NUESTROS POLÍTICOS | Nota con Analia Marcos Presidenta Consejo Deliberante La Calera
Facebook Instagram X (Twitter) TikTok YouTube Spotify
a galena 99.5 | Radio FMa galena 99.5 | Radio FM
Portada » La tiranía de goce –
Ciencia y Tecnología

La tiranía de goce –

16 julio 2020
Facebook Twitter Email WhatsApp Copy Link

La psicoanalista de orientación lacaniana Georgina Vorano propone el término «pornoilusión» para señalar el imperativo de goce que fomenta la cultura contemporánea, por el cual nos sentimos obligados a disfrutar todo siempre

Desde la perspectiva de ciertos pensadores humanistas (por calificarlos de cierto modo), una de las características fundamentales de la cultura de nuestra época es la entrega a cierta forma de goce inconsciente que se fomenta sistémicamente, pues sirve a otros mecanismos sociales como la producción y el consumo de bienes y servicios, por ejemplo.

Esta palabra, goce, podría parecer desde cierta perspectiva ambigua, pues en el lenguaje común puede emplearse de diversas maneras, algunas de ellas incluso un tanto ingenuas (como sinónimo de placer, por ejemplo, o de disfrute), pero al menos en el caso de la psicología y el psicoanálisis, la noción de goce tiene implicaciones profundas y, de hecho, específicamente en el marco de los desarrollos teóricos elaborados por Jacques Lacan, el goce es uno de los opuestos directos del placer.

¿En qué sentido? En el hecho de que mientras que el «principio del placer» (conceptualizado por Sigmund Freud) se entiende como aquello en el ser humano que lo impulsa a buscar, a preguntarse, a trabajar en pos de su deseo y, en suma, a manifestar plenamente la energía de vida, el goce en cambio es aquella satisfacción que en apariencia nos brinda un cierto grado de disfrute pero que en el fondo es estéril, es decir, se agota en sí misma sin dar lugar a nada más.

La adicción al alcohol o a otras sustancias, por ejemplo, las tardes dedicadas a «maratones» de series o de películas, la «conquista» consuetudinaria de mujeres (u hombres) con el solo propósito de tener encuentros sexuales transitorios, la compra compulsiva de mercancías… en fin, la lista puede ser extensa, porque mucho de lo que el sistema nos ofrece «hacer» es en el fondo una forma de goce que, como decíamos, sirve a su vez a propósitos específicos del sistema social en que vivimos. Al respecto, podemos citar este comentario que hizo Erich Fromm en ¿Tener o ser?:

Aquí sólo señalaré que, en lo que al ocio se refiere, los automóviles, la televisión, los viajes y el sexo son los principales objetos del consumismo actual, y aunque los denominamos actividades de los momentos de ocio, sería mejor llamarlos pasividades de los momentos de ocio. 

Aun en su brevedad, el matiz que Fromm desliza al final de su comentario es muy interesante, pues deja ver el carácter esencialmente pasivo del goce: aunque a primera vista parezca que al ver una serie, al salir de compras, al beber en exceso, etc., estamos haciendo algo, en realidad lo que sucede es que de algún modo estamos siendo usados, de ahí la pasividad que señala Fromm y que se refleja incluso en esta forma de conjugación del verbo, la voz pasiva. Podría decirse que siempre que usamos el disfrute como evasión de nuestra propia conciencia, estamos siendo usados de alguna manera por alguien más.

En ese sentido, la industria de la pornografía es desde hace tiempo una de las que mejor representan la producción de goce que caracteriza a nuestra época. Además del hecho de que en la pornografía el sexo –en el sentido amplio del término– se convierte en mercancía, cabe destacar además que parte de su concepto gira en torno a una especie de  “imperativo de satisfacción” en donde el posible placer de un encuentro sexual se relega en favor de la compulsión a gozar. Bajo esta tiranía insaciable, la pornografía ha inventado formas cada vez más inimaginables de prolongar el goce (como si, además, tampoco estuviera permitido detenerlo).

Georgina Vorano, psicoanalista de orientación lacaniana, ha bautizado este fenómeno como “pornoilusión”, un concepto que ella define como

un neologismo que define la creencia de que las relaciones sexuales perfectas existen y que se muestran en las pantallas. No necesariamente en películas pornográficas, sino en filmes comerciales o incluso en el cine de autor. En consecuencia, uno puede sentir que no está a la altura de esos modelos.

Si bien la pornoilusión podría ceñirse a términos eróticos, Vorano expresa que también impacta en las creencias que se generan culturalmente en torno al éxito personal, el estilo de vida socialmente permitido e incluso el aspecto físico esperado en una persona.

Fatiga y vacío, los efectos de la pornoilusión

Ante la búsqueda del placer extremo y perfecto las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, algunas consecuencias previsibles son la frustración, el cansancio y el aburrimiento, tanto en un sentido físico como emocional. Una mezcla de fatiga y vacío de vivir teniendo la obligación de disfrutar más y mejor, dado que todo tiene que apasionarnos con locura, y la locura implica una cantidad desbordante de energía que no parece fácil tener en la forma de vida contemporánea.

Frente a ello, Vorano propone “recuperar momentos de silencio, de pausa, de vacío», es decir, todo lo que la dictadura del placer trata de evitar. Porque así, sólo así, se pueden encontrar “nuestras diferencias, lo más personal de cada uno”, ya que “la dictadura del placer nos produce en serie, homogéneos, impidiendo encontrar lo más personal de cada uno, el estilo.”

Conoce más sobre la propuesta de Vorano para lidiar con los efectos de la pornoilusión con el siguiente video:

​

fuente

Georgina Vorano

Notas relacionadas

RESERVAS DE ENERGÍA CHINAS CON IA VS INSTALACIONES DE ENERGÍA ESTADOUNIDENSES

18 agosto 2025 Ciencia y Tecnología

EL CONICET DESCUBRIÓ UNA PLANTA AUTOCTONA DE LAS SIERAS DE CORDOBA QUE ACTÚA CONTRA EL CANCER

6 noviembre 2023 Ciencia y Tecnología

Microsoft compra Activision Blizzard en 68.700 millones de dólares.

18 enero 2022 Ciencia y Tecnología

“Vigilantes del agua” Proyecto ganador del PGAAC 2020

13 noviembre 2021 Ciencia y Tecnología

Investigadores de la CNEA en Corea del Sur

9 noviembre 2021 Ciencia y Tecnología

Se financiarán proyectos estratégicos en I+D para la Producción Pública de Medicamentos

9 febrero 2021 Ciencia y Tecnología
Subscribite y recibí todas las novedades a tu correo

Confirmá tu correo y te enviaremos nuestras novedades

Facebook X (Twitter) Instagram YouTube TikTok Spotify
© 2026 a galena 99.5 | Radio FM

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

¡Escribinos!